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entetanidos todos

jueves, 25 de septiembre de 2008 by lamalgama

¿Cómo es posible que todo esto ocurra y que ello no provoque ningún tipo de reacción?


Probablemente esta haya sido la frase que más me ha martilleado la conciencia en el libro que por fin acabo de leer, “Panfleto contra la estupidez contemporánea” del abogado Gabriel Sala, y que ya hace un par de meses me pasase mi querido Harazem en un encuentro en las alturas. Aquí aprovecho para disculparme en la tardanza de su lectura, estos dos meses han sido demasiado ajetreados para mí, preparativos, dolores de cabeza, estreses variados y cerramiento de etapas.

Volviendo al ajo, volviendo a esa frase, volviendo a esa maldita pregunta, a esa afirmación, ningún tipo de reacción, ninguna reacción, absolutamente ninguna, y lleva razón, todos estamos en el ajo, donde nadie del primer mundo, y del tercero, es capaz de escapar de este siniestro juego donde ricos y poderosos marcan las directrices de lo bueno y conveniente... para sus bolsillos.

Pero mucho mejor comenzar por el principio, que también es el final, la apertura a nuestras conciencias de un término que sirve para personalizar y señalar con el dedo a la gran mayoría de los males y penas que aquejan al mundo desde hace un tiempo. Con todos vosotros, queridos amiguitos, el entetanimiento, una mezcla de cultura barata y espectáculo mediocrizado y mediocrizante cuya única y exclusiva función es la de hacernos sentir bien en un decorado de felicidad donde el consumo es la única vía de alcance a tal fin, felicidad barata, ya que se trata de una felicidad pasajera hasta la siguiente cota de consumo, donde los valores son sustituidos por productos, por bienes a los que acceder y el grado de libertad se mide en función del número de productos acumulados. Un término que consigue que el propio entetanido no se haga cargo de las consecuencias de sus actos, tanto de los inmediatos como de los posteriores, cercanos y lejanos. El entetanimiento no es más que la semantización de un movimiento que hace marchar al mundo desde hace unos años y que acapara las doctrinas neoliberales del mercado, dándole una vuelta de tuerca más, hasta convertirnos en esclavos de nosotros mismos al servicio del FMI y del BM.

Pero para que todo este juego de injusticias, donde lo banal es lo importante y lo importante secundario, accesorio, anecdótico e incluso inexistente, hace falta la presencia de un ente criminal que proporcione la base del conocimiento indispensable en esta sociedad orwelliana en que vivimos, y ese papel lo vienen cumpliendo a la perfección desde hace muchos años los medios de comunicación, que controlan, manejan y manipulan la información que es buena y mala para los intereses del poder, al dictado de los amos y señores del mundo en un magnífico ejemplo de propaganda neofascistoide sin parangón alguno en toda la historia. Vivimos el fascismo más puro y duro que nunca se pudiese imaginar, donde nuestra única libertad, donde nuestra única y absoluta libertad es la de nuestra capacidad de elegir la bala que someterá al yugo del hambre y la pobreza a 4.000 millones de personas, somos la bala que a diario llena de miseria y mierda al 80% del mundo. Sólo elegimos el color del coche, cuando compraremos nuestra ropa, cuánto nos gastaremos en determinado collar, pero somos incapaces de decidir que esa bala no se dispare.

Y es ahí, en la ausencia absoluta de responsabilidades, en la ausencia absoluta de reacción que se planteaba en la pregunta inicial, donde el entetanimiento ha alcanzado su mayor éxito, bien cogidito de la mano de los medios de comunicación. Vivimos secuestrados en la cultura de lo inmediato y de lo ordinario, donde se nos ha dicho, se nos ha inculcado que la repercusión de nuestros actos es insignificante, somos pensamiento unidireccional, nos lo creemos aunque nos neguemos a admitirlo, nadie, absolutamente nadie, ni siquiera quien presuma de ser el mayor concienciado de la vecindad escapa a ello, pertenecemos a este mundo, a su mundo, nos resignamos y seguimos consumiendo.

Mentira, no somos masa, somos individuos, somos conciencias unipersonales con la mayor capacidad de adquisición de información que jamás se haya imaginado, apagad vuestras mentes, reiniciarlas y pensad en otras vidas, otros mundos son posibles, la economía, el trabajo y el progreso no son nada sin un sistema de esclavos que lo mantenga, Reorganícense, miren a su lado, a su vecino, compartan pensamientos y comidas, rompan sus tarjetas de crédito, cierren hipotecas y manden al cuerno la política de Estado. Participen en lo local, ajústense a su realidad y piensen por sí mismos, el mundo es un lugar maravilloso sin derecho de propiedad. Entetanidos todos, ahora conocen al enemigo, ya saben contra quien luchar, es hora de decir basta.

"La propaganda es a la democracia lo que la cachiporra al estado totalitario"
Noam Chomsky