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lamalgama

algunas respuestas

sábado, 23 de febrero de 2008 by lamalgama

En una entrada anterior planteaba una serie de cuestiones que a mi modesto entender resumen bastante bien los mayores retos a los que debe enfrentarse el ser humano en los próximos años. En la de hoy trataré de dar algunas respuestas, una visión parcial de una solución muy compleja donde todos debemos implicarnos. Mi particular respuesta es compleja, muy compleja, con cientos de soluciones a nivel individual, cada uno de nosotros somos una respuesta, sin embargo, todas esas soluciones se podrían resumir en una, en la sumisión de una puta vez a algo que no nos gusta, a algo difícil de conseguir y entender, el cambio de modelo.

Cambio de modelo significa algo más que asumir ciertas consignas aparentemente ecologistas, el cambio de modelo va más allá de moverse en bicicleta, más allá de apagar las luces del salón cuando no hay nadie en él, más allá de un ahorro efectivo del consumo de agua. El cambio de modelo es algo que debe afectar a todos los ámbitos sociales, económicos y comerciales que componen el sistema en que vivimos, y aunque suene a tópico, o se cambia el sistema, o vamos mal. El sistema capitalista tiene los días contados, por el simple hecho de que ha estado jugando de continuo con bienes finitos asequibles para todos como si estos fuesen inagotables, y eso amigos, no nos engañemos, es la máxima utopía que se puede soñar, el hombre, por mucho que lo intente, nunca será un Dios capaz de crear materia, capaz de crear recursos. Hemos construido un sistema basado en el enriquecimiento gracias al intercambio de bienes con una base energética consumidora de recursos finitos, donde todo, absolutamente todo, está tan relacionado y necesitado del actual modelo que o se empieza a pensar ya de otro modo o el lobo nos pillará a todos.

A mi juicio ese cambio de modelo puede venir por dos vías, o bien la vía planificada, asumiendo realidades y limitando el crecimiento tal y como lo entendemos hoy, o bien por la vía del guantazo, aguantando el golpe cuando el sistema se colapse. Y esa vía planificada debe pasar necesariamente por un replanteamiento en primer lugar del actual modelo, de las actuales necesidades que se han creado, redefiniendo conceptos como "crecimiento", "desarrollo", "calidad de vida" y "consumo". Es necesario replantearse el actual modelo organizativo, el cambio debe venir de la base, o asumimos eso, o seguimos esperando que los de arriba lo cambien (esperad malditos, esperad), y eso pasa por un nuevo concepto de ciudad, de territorialidad y de organización de la misma, del autoabastecimiento y de la capacidad de autogestión completa, minimizando los flujos de transporte y haciendo realmente eficaz el sistema energético, que debe pasar necesariamente por la búsqueda del "no-consumo" más que de la reducción del mismo. No tiene sentido un abastecimiento alimentario basado en la continua dependencia de inputs artificiales para su producción, no tiene sentido consumir bienes de primera necesidad provenientes de otros continentes, debiéndose por tanto replantear una vez más qué modelo territorial y económico necesitamos, si seguimos dándole la espalda a las actividades productivas tradicionales, que de siempre han sido el sustento básico de recursos de la población de las ciudades, o no.

El sistema se muere, y se muere paradójicamente por su propio éxito. Yo estoy en él, tú también, y todo el que te rodea. Es realmente difícil salir de él, por no decir imposible, pero uno, a sus aún escasos años, sigue creyendo en las utopías, en las realizables, las que sí están al alcance de la mano por posibles, porque no desafían las más elementales leyes de la física.

Ayer escuché una estupenda teoría sobre todo esto, la del "Colapso del Titanic". El Titanic, la mayor obra de ingeniería de su época, pura tecnología punta del momento, algo fascinante, la mayor golosina para ricos y pobres, pero no por ello indestructible, que cuando vino a pique, no contaba con botes salvavidas para todos. Mi única duda es cómo conseguir plantear un discurso basado en este nuevo modelo, tendente al decrecimiento, cuando el crecimiento de la población a nivel mundial sigue un ritmo exponencial, ¿cómo se le plantea al mundo?, "no, usted no, no puede disfrutar de lo que este 20% de la población llevamos haciendo sin ningún pudor desde haces décadas, ahora no, hemos agotado las existencias sin pensar en ustedes".

En fin amigos, estas son mis reflexiones, ¿y las vuestras?

4 comentarios:

miguel dijo...

"El declive de la producción mundial de petróleo parece irreversible. Va a ocurrir a través de una serie de transiciones, la primera de las cuales he llamado transición 1, que acaba de comenzar en 2006. La transición 1 tiene una pendiente de declive benigna, y pasarán meses antes de que se note. Pero la transición 2 será mucho más brusca, y cada transición sucesiva mostrará pendientes de declive más pronunciadas. Mi modelo WOCAP ha pronosticado que en los próximos 14 años, la producción global de 81 mb/día disminuirá aproximadamente en un 32 por ciento, hasta alrededor de 55 mb/día en 2020."

Fuente

Bienvenidos al nuevo mundo, amiguitos.

casandra dijo...

Efectivamente, el cambio de modelo va más allá de los cambios que se van produciendo, pero esto no significa que estos no sean importantes. Hay que ser optimistas, no nos queda más remedio, debemos ser realistas y optimistas ¿dificil ehh!. Pero es lo que hay.
Para mí la pregunta es: ¿cómo hemos llegado hasta aquí? y la respuesta invariablemente la misma: por la publicidad y las modas. Hemos sido manipulados para pensar que la felicidad está en el consumo y solo en él. Ha sido una perversión histórica que tendremos que pagar.
Y solo veo una solución, contraatacar con otras modas. Poner de moda lo que ellos no quieren que esté de moda. Poner de moda andar, pasear, consumir poco, buscar la cultura en nuestra intimidad con ella a través de un libro, de los amigos, de la conversación, te todo lo bueno que hay y que es gratis. Rechazar la cultura hipercinematográfica (gran manipulador) Vive tu película que por otra parte es la única posible. Elige tus personajes. Vuelve a lo cercano, a lo local y dejaros de mandangas. Pasa de touroeradores. En definitiva:
¡ESTAROS QUIETOS! Es lo más moderno y responsable. Descubriréis que hay un universo a nuestro alrededor en el que además puedo interactuar si aun no has perdido la capacidad de hacerlo. Seamos sostenible y poco gastosos ¡Quédemonos quietos! Igual así un día descubrimos la felicidad.

Treegom dijo...

Me quedo con dos frases de tus "respuestas":

1) ciertamente creo que el sistema cambiará cuando la burbuja explote. Como dije en el anterior post, creo que el egoísmo podrá con todo, y hasta que no haya nada más que exprimir, no dejaremos de exprimir.

y 2) Brutalmente dura: "no, usted no, no puede disfrutar de lo que este 20% de la población llevamos haciendo sin ningún pudor desde haces décadas, ahora no, hemos agotado las existencias sin pensar en ustedes"

lamalgama dijo...

Casandra creo que has dado en el clavo, la moda. Completamente de acuerdo contigo, lo mejor es contraatacar con otras modas. En esto siempre suelo usar el mismo ejemplo, el boom ciclista en algunas ciudades españolas. En todas y cada una de las ciudades que han experimentado tal boom en sus calles ha ocurrido lo mismo, Valencia, Barcelona, Córdoba, Sevilla, San Sebastián, no ha sido una adecuada política de infraestructuras y de educación ciudadana, no ha sido una inusitada conciencia colectiva por el medio urbano, no ha sido una cuestión de responsabilidad medioambiental por parte del ciudadano, no, en todas y cada una de estas ciudades el boom ciclista se ha producido como consecuencia de la moda, moda que bienvenida sea por otro lado. De igual modo creo que se podría exportar a otros ámbitos de la vida diaria del ciudadano de a pie, pero eso sí, con un apoyo decidido de las políticas municipales, fomentando buenos hábitos de consumo, fomentando el comercio de cercanía, poniéndoselo realmente difícil a la gran superficie (por no hablar del veto directo), y convirtiendo en sana costumbre lo que hasta hace dos días era normal y corriente, fomentando un urbanismo diseñado para el hombre y no para el coche. Si queremos avanzar tal vez debamos mirar atrás.