difuso y estacional - amalgama2

lamalgama

la calle es nuestra

jueves, 12 de julio de 2007 by lamalgama

Vivimos tiempos los jóvenes en que no sabemos muy bien por qué luchar. Nuestro desencanto por el mundo que nuestros padres nos han construido se refleja muchas veces en una idea muy equivocada de juventud, la del desmadre a todas horas, la juventud violenta y sin estímulos, sin metas, convicciones, valores morales, respeto ni nada que huela medianamente a responsabilidad. Esa no es mi juventud, esa no es la visión que yo tengo, no es la que tienen mis amigos, no creo que sean mayoría los que vivan así, todo lo contrario.

La juventud que yo conozco lucha por hacerse un hueco en esta jungla de asfalto que se nos ha construido, lucha por hacerse notar, por denunciar lo que no comprende, por defender lugares más humanos en los que habitar. Cierto que no todos son así, pero prueba de esta nueva lucha son movimientos sociales, artísticos y culturales que juegan con lo permisible. La masa crítica por ejemplo reclama el derecho de ciclistas a circular por la calzada al mismo nivel que el resto de medios de transporte. No hay nada de ilegal en un grupo de ciclistas que circulan por la calle, porque son tráfico, la calle al fin y al cabo también es suya, de ese grupo no organizado de ciclistas.

La expresión artística espontánea también forma parte de este lenguaje, frases escritas en muros blancos, graffitis, esculturas fluviales colocadas con nocturnidad,..., todo ello forma parte del mismo desancanto, de la misma voz de denuncia, la voz del joven. No queremos ser señores, queremos cambiar este puto mundo, no pueden decirnos lo que es ilegal, no si nosotros lo inventamos antes de que lo prohiban. Be young my friend.




3 comentarios:

miguel dijo...

Muy bueno. Con la de asfalto que hay en las calles, estaría genial convertirlo en un gran lienzo... Y quiero probar esa varita mágica!!

Erika dijo...

No se si aplaudirte o ir asta el sur para plantarte un par de besos.
genial texto...
lo que yo creo que pasa esque la ancianitud q nos rodea(y no digo de edad sino mental), tiene envidia de nuestra situacion, de que aun no hemos perdido la esperanza y aun queremos luchar, reflejamos sus miedos, sus canas, su rendicion, les es muy facil decir que destrozamos lo que ellos sudaron con sus lagrimas, pero los eternos engañados son ellos. Solo espero no ser igual
besusss

María José dijo...

Me ha encantado lo que has escrito Carlos, genial. Always young!

Besos