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lamalgama

and the winner is...

miércoles, 24 de enero de 2007 by lamalgama

...César Pelli!!!! este arquitecto argentino, cuya obra más famosa son Las Torres Petronas en Kuala Lumpur, tendrá el honor de levantar el que será el primer rascacielos en Sevilla y por extensión de toda Andalucía en el nuevo espacio financiero de Sevilla "Puerto Triana". El proyecto ganador se ha impuesto sobre otros 4, después de una final con el proyecto de Arquitectónica. Personalmente me debato entre admirar lo excepcional del tamaño de estos edificios y su ajustada belleza arquitectónica, y su valoración ambiental. No se si estamos en el buen camino creando edificios energéticamente tan exigentes, que crean flujos de movimiento tan elevados, con las tensiones que ello genera, pero que a la vez permiten el desarrollo urbano sin una excesiva ocupación del territorio. La verdad es que no se que pensar, particularmente prefiero buenos aromas en frasco pequeño. Bicicleta y República.

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3 comentarios:

miguel dijo...

Estoy en la misma disyuntiva que tú. Leo por un lado que en el futuro deberíamos apostar por construcciones en altura que liberen espacios para la ciudad y no la hagan crecer en altura, y por otro que este tipo de edificios no son ambientalmente eficientes, no ya por ellos mismos, sino por lo que generan a su alrededor.
Lo único cierto es que creo que este será el segundo rascacielos de Andalucía, pq para 2008 está prevista la inauguración de las Torres de Hércules, y no creo q les dé tiempo a adelantarlos...
http://www.torresdehercules.com/

miguel dijo...

Perdón. Cambiad "...y no la hagan crecer en altura," por "...y no la hagan crecer en extensión,".

miguel dijo...

“La historiografía arquitectónica ha sido inmisericorde con el Movimiento Moderno y su correlato en el llamado ‘estilo internacional’ por cometer dos pecados capitales: la descontextualización, esa uniformidad estilística y formal que, haciendo abstracción completa de las condiciones físicas del lugar, permitía que cualquier edificio pudiera colocarse en cualquier parte. Y el segundo, el desprecio a la dimensión simbólica de la arquitectura, sometida al dictado de la cruda funcionalidad. La paradoja es que los movimientos posteriores, pendulares y contrarios a los excesos del funcionalismo y la internacionalización, esto es, el posmodernismo y el deconstructivismo, en su afán de personalización de la obra arquitectónica, dieron como resultado una forma de internacionalización aún mayor: la de los arquitectos-estrella férreamente vinculados no ya a la dimensión simbólica que reclamábamos, sino a su preponderante condición de publicistas, creadores de logos y de imágenes.” (Salvador Moreno Peralta, “El Lugar soy Yo”)